VIVIR LA CUARESMA JUNTO AL SEÑOR

Desierto Cuaresma

Vivir la Cuaresma junto al Señor

21 de febrero, 2021

Para comenzar la Cuaresma un grupo de hermanos de la Diócesis de Getafe hemos disfrutado de unos Ejercicios junto al Señor. Los Ejercicios fueron impartidos por el Padre Jaime Pérez-Boccherini del 12 al 14 de febrero de 2021.

Ha sido un tiempo de Gracia para descansar junto al Señor. En el silencio he vuelto a descubrir que Vivir en la Verdad es estar junto a Cristo, como dice la Carta a los Efesios: “Despierta tú que duermes, levántate de entre los muertos y Cristo te iluminará” (Ef 5, 14). Él ha vuelto a iluminar mi camino para ayudarme a comenzar la Cuaresma con fuerza.

Como nos dijo el Padre Jaime, vivir junto al Señor es Vivir en el Amor. ¡Y qué cierto es! El Señor es el Amor de mi vida y el único que le da sentido. Cuando he caído y no tengo fuerzas para levantarme o en los momentos en que la tristeza inunda mi corazón, Él es el que con su gran Misericordia me recoge del suelo y me levanta de nuevo. No puedo vivir sin el Señor porque sin él mi corazón está vacío y no encuentra la Paz.

Vivir en el Señor es vivir la confianza. Muchas veces en los momentos duros, recuerdo las palabras de Jesús: “En el mundo tendréis luchas, pero tened valor: yo he vencido al mundo” (Jn 16, 33). Y en efecto, a pesar de que en mi vida pase algunas veces por el desierto, sé que el Señor camina junto a mí. Porque, aunque no lo vea en el momento, es ahí en el desierto, donde más cerca siento la presencia de Dios.

La vida es una lucha constante y hay que estar preparados. Como dice San Pablo “Poneos las armas de Dios, para poder afrontar las asechanzas del diablo” (Ef 6, 11). Sé que sólo de la mano de Dios, conseguiré seguir avanzado por el desierto de mi vida. 

Hemos comenzado 40 días de desierto, un lugar árido y solitario. Pero, aunque parezca que no hay vida, allí está el Señor. Él es el Camino y la Verdad y la Vida. Con esta esperanza de que el Señor está conmigo siempre, comienzo la Cuaresma este año.

Os invito a no tener miedo al desierto, a contemplar con ojos nuevos esta Cuaresma que comienza porque, a pesar de que el camino será duro, allí está el Señor y lo podremos contemplar en su Gloria cuando llegue la Pascua.

Una cursillista