Cursillo 143
Cursillo 143 de la Diócesis de Getafe
28 de Marzo 2025
Del 20 al 23 de marzo de 2025 se celebró el cursillo número 143 de la Diócesis de Getafe, en la Casa de las Oblatas del Santísimo Redentor de Ciempozuelos.
Veinticuatro cursillistas junto al equipo y la coordinadora, Maribel Vázquez, disfrutaron de unos días junto al Señor, que se hizo presente en los corazones de los asistentes.
Y, una vez más, hemos podido ver, a través de los testimonios, cómo la Gracia de Dios actúa en el corazón de las personas que desean encontrarse con Él.
La clausura estuvo presidida, en nombre de nuestro obispo don Ginés, por don Manuel Vargas, vicario episcopal para el Cerro de los Ángeles, junto con nuestro Consiliario, don Yago Fernández de Alarcón, nuestra presidente, doña Lourdes Barato, además de los directores espirituales del cursillo, lo sacerdotes Daniel Navarro y Alberto Íñigo.
En la clausura D. Manuel Vargas nos recordó que la Iglesia, igual que hace el Señor, nos acoge a todos. También dijo a los asistentes que él iba como vicario, pero también como cursillista.
A continuación, os dejamos con varios testimonios y las fotos de la Clausura.
¡¡De Colores!!
Me apunté al cursillo porque quería compartir mi fe, sentirme acompañada; y el Señor me llevó a él, a través de la invitación de mi párroco y de otros hermanos que ya lo habían hecho.
Fui con el corazón cerrado, solo para poner una cruz en la casilla de realizado y luego compartir las actividades de mis hermanos cursillistas.
Le pedí ayuda al Señor para que abriese mi corazón y dejase a un lado mi mirada crítica, y la transformase en una mirada de amor como la suya: “Le miró y le amó”.
Y el Señor me lo concedió: amé y fui amada.
Creía que yo ya estaba cerca de Dios, y aprendí que en el amor no podemos pararnos.
Que cada día que pasa necesitamos más del Señor, y que el amor a Dios siempre puede crecer.
Pensaba que ya me conocía a mí misma, con necesidad de mejorar en humildad… y me di cuenta de que el Señor me mira con inmenso amor y misericordia.
El Señor aprovechó esos días para decirme muchas más cosas en el corazón.
Maribel Blanco, de Móstoles.
Aunque no me encontraba alejado del Señor, me sentía muy desanimado por todas las cosas que no van bien en la sociedad y en mí.
Este cursillo ha sido una inyección de ilusión y confianza para seguir más de cerca a Jesucristo.
Es una gracia enorme poder convivir unos días con personas que realmente viven como pueblo de Dios, con sus defectos y virtudes.
Alfonso Rincón, de Leganés.
Para mi este cursillo ha supuesto recuperar la paz, volver a situarme en Gracia.
Llegué muy desanimada, estresada y preocupada por cosas exteriores (trabajo, amigos, familia), y también con muchas dudas de cómo orientar mi vida, hasta el punto de que tenía un nudo interno que me ahogaba.
A medida que iban saliendo los rollistas, el nudo se iba deshaciendo, la carga se aligeraba y me sentía de nuevo en mí: tranquila y con una alegría nueva, lista para comerme el mundo.
Es un ambiente muy especial, tanto que en tres días creas vínculos profundos y aprendes a valorar el apoyo que brinda una Comunidad cercana.
La Eucaristía del sábado, después de todo lo aprendido y experimentado, viendo el sútil cambio que había en todos, ha sido de las más bonitas que he vivido.
Repetiría una y mil veces y solo puedo dar las gracias a la Providencia que me hizo estar allí y a las maravillosas personas que me acompañaron.
Helena Rodea, de Madrid.
Una vez más el Señor me llamó para ir a un cursillo, y de nuevo me tocó el corazón.
Volví a sentir su abrazo y, como en la parábola del Padre Misericordioso, descubrí de nuevo que el Señor venía corriendo a mi encuentro y me llamaba “hija”, me ponía la túnica y el anillo en el dedo.
Mi corazón se encontró de nuevo con el Amor de los Amores que me abrazaba como a un Padre abraza a su hijo dolorido y perdido diciéndole “estoy contigo, no temas”.
El Señor me recordó que junto a Él nada hay que temer, que el sufrimiento, junto a su corazón se hace más liviano, aunque yo aún no lo entienda.
¡Gracias Dios mío por todo el Amor que me das, aunque no lo merezca!
¡De Colores!
Eva Flores, cursillista de Móstoles y miembro del equipo.